El juzgar a los demás

1»No juzguen, para que no sean juzgados. 2 Porque con el juicio con que ustedes juzgan, serán juzgados; y con la medida con que miden, serán medidos. 3 ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no miras la viga que está en tu propio ojo? 4 ¿Cómo dirás a tu hermano: “Déjame sacar la paja de tu ojo”, cuando tienes una viga en el tuyo? 5 ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.

6 »No den ustedes lo santo a los perros, ni echen sus perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan contra ustedes y los despedacen.

(Reina Valera Contemporánea)
REFLEXIÓN

El parámetro que usemos para otros, luego será aplicado a nosotros mismos, “con la medida con que miden, serán medidos”, así que debemos tener cuidado.

También nos advierte de que primero nos examinemos a nosotros mismos y luego podremos ver bien para poder ayudar a nuestro hermano.

Sin embargo, la cuestión está en el corazón de la persona que juzga, en las intenciones que tiene para querer hacerlo… 

 “Así que no juzguen ustedes nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual sacará a la luz lo que esté escondido y pondrá al descubierto las intenciones de los corazones. Entonces Dios le dará a cada uno la alabanza que merezca.”

1a Corintios 4:5

Si se ejerce un juicio debe hacerse conforme a las escrituras, buscando edificar a la persona, no para exhibirla ni para exponerla, debemos considerarnos a nosotros mismos, actuar con amor y en espíritu de mansedumbre. (1a Cor. 4:21)

A veces queremos ayudar a personas que no han conocido a Cristo y les damos consejos o estrategias igual como lo haríamos  con un hermano en la fé, tal vez incluso expongamos algo privado y/o lo vergonzoso de nuestro pasado… pero si no han rendido sus vidas a Jesús, en vano es que les lancemos esas “perlas de sabiduría”, e incluso nos arriesgamos a que “nos despedacen” con la información que les hemos dado.  Ellos necesitan primeramente el Evangelio, y luego lo demás será añadido.

ORACIÓN:

Discierne oh Señor los pensamientos y las intenciones de mi corazón, dame la sabiduría para saber qué decir y cuándo decirlo, y para saber cuando deba callar, enséñame Señor y limpia mi vida, amén.

MISIONES: Orar por Camboya

Señor Jesús visita este bello país que es Camboya, que el turismo aumente por sus hermosos paisajes, su belleza y arquitectura, elimina todo turismo sexual y tráfico sexual de menores, ¡Defiende a esos pequeños oh Dios! Haz justicia, justicia y misericordia Señor, por favor. Amén.

CANTO:  Te pido la paz – Jaime Murrell