Tesoros en el cielo

19 »No acumulen ustedes tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido corroen, y donde los ladrones minan y hurtan. 20 Por el contrario, acumulen tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido corroen, y donde los ladrones no minan ni hurtan. 21 Pues donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.

La lámpara del cuerpo

22 »La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; 23 pero si tu ojo es malo, todo tu cuerpo estará a oscuras. Y si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡cuán oscura no será la misma oscuridad!

Dios y las riquezas

24 »Nadie puede servir a dos amos, pues odiará a uno y amará al otro, o estimará a uno y menospreciará al otro. Ustedes no pueden servir a Dios y a las riquezas.

 (Reina Valera Contemporánea)

REFLEXIÓN
v. 21 “Pues donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón”.

Podríamos pensar que hablar del dinero no es espiritual, o es ser materialista… pero, respondamos honestamente a ésta pregunta:

¿A dónde se va la mayoría de nuestro presupuesto?  Después de pagar la vivienda y servicios básicos… ¿En qué usamos el dinero que queda?

Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.

Podemos argumentar o intentar defendernos, pero la Biblia nos confronta y debemos dar un veredicto: ¿Dónde está nuestro corazón?

Nunca es tarde para cambiar, invirtamos en lo eterno, en lo que le dé gloria a Dios.

Pareciera que los versículos 22 y 23 interrumpen de lo que se está hablando, pero no es así; en Salmos 115 habla sobre la idolatría y dice el versículo 8 “semejantes a ellos son los que los hacen, y cualquiera que confía en ellos”.  Si nuestro ojo se encamina a algo, le seguirán nuestras finanzas y nuestro corazón.

Por eso dice en Hebreos 12:2 “Puestos los ojos en Jesús”  Si lo vemos a Él y encaminamos nuestras finanzas y corazón; si Jesús es nuestro modelo y enfoque… poco a poco nos iremos pareciendo más y más a Él.

ORACIÓN:

Jesús quiero ser más como tú, fijaré mi mirada en tí, te serviré y te honraré con mis bienes, ayúdame a administrarlos y que mi vida entera te glorifique, te amo Dios. Amén.  

MISIONES: Orar por Camboya

Oremos por Camboya, que todo espíritu de idolatría y adoración a espíritus sea quitado, que Jesucristo sea manifestado a la nación, que los cristianos sean ejemplos y permanezcan fieles y dignos del llamamiento, para que otros puedan verlos y puedan creer en Cristo por su testimonio de fe y amor, en el nombre de Jesús.

CANTO: Damos honor a tí – Danilo Montero