Jesús y el ayuno

16 »Cuando ustedes ayunen, no se muestren afligidos, como los hipócritas, porque ellos demudan su rostro para mostrar a la gente que están ayunando; de cierto les digo que ya se han ganado su recompensa. 17 Pero tú, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, 18 para no mostrar a los demás que estás ayunando, sino a tu Padre que está en secreto, y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

(Reina Valera Contemporánea)

 

REFLEXIÓN

“Cuando ustedes ayunen…” En la enseñanza que Cristo da a sus discípulos se da por entendido que ayunan o van a ayunar, como una práctica recurrente para todo discípulo del cuerpo de Cristo, ya sea en el siglo I y hasta nuestros días.

Jesús compara la forma incorrecta de ayunar, la cual es cuando se da a conocer a los demás (como los fariseos lo hacían), versus la forma correcta, que es cuando se realiza de una manera más discreta, evitando publicar y dar a conocer lo que hacemos, no buscando la aprobación pública, sino buscando al Padre que está en secreto.

Por tercera vez se menciona que el Padre está y/o ve en lo secreto (v. 4, 6 y 18), Cuando en la Biblia se menciona dos veces lo mismo es porque es algo importante, y si se menciona 3 veces, ya podríamos darnos cuenta de la importancia que tiene “Y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en lo público”.

El ayuno es un arma poderosa del creyente, fortalece nuestro espíritu, debilita al enemigo y poco a poco empezará a caer, aunque nosotros no lo veamos… algo estará por suceder.

El principal fin del ayuno y la oración más que buscar obtener lo que pedimos, sería encontrar al Padre en el secreto… una relación íntima, personal, directa con nuestro Padre.

“El ayuno es desconectarnos con el mundo y la oración es conectarnos con Dios”  Rodolfo Garza.

 

ORACIÓN:

Oh Padre eterno, quiero encontrarte en el secreto, desprenderme de toda hipocresía y buscar tu aprobación, vivir en el secreto, allí quiero habitar, contigo; desconectarme de este mundo y sus afanes, y acercarme más a tí, buscar tu rostro, buscar tu corazón, tengo hambre de tí Jesús, mi amado Salvador. Amén.  

 

MISIONES: Orar por Camboya

Entre 1975 y 1979 en Camboya hubo un genocidio por parte del gobierno que acabó con la cuarta parte de la población, esto lastimó la vida de los camboyanos, su concepto de autoridad, hirió a las familias; ¡Incluso el gobierno ordenó que se casaran entre desconocidos! 

Camboya necesita el amor del Padre, necesita restaurar su corazón, oremos por ellos.

 

 

CANTO: 

Way Maker – Priscilla Bueno