Jesús y el adulterio

27 »Ustedes han oído que fue dicho: “No cometerás adulterio”. 28 Pero yo les digo que cualquiera que mira con deseos a una mujer, ya adulteró con ella en su corazón. 29 Por tanto, si tu ojo derecho te hace caer en pecado, sácatelo y deshazte de él; es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. 30 Y si tu mano derecha te hace caer en pecado, córtatela y deshazte de ella; es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

Jesús y el divorcio

31 »También fue dicho: “Cualquiera que se divorcia de su mujer, debe darle un certificado de divorcio.” 32 Pero yo les digo que el que se divorcia de su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere, y el que se casa con la divorciada, comete adulterio.

Jesús y los juramentos

33 »Ustedes han oído también que se dijo a los antiguos: “No perjurarás,sino que cumplirás tus juramentos al Señor.” 34 Pero yo les digo: No juren en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios,35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies, ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. 36 No jurarás ni por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello tuyo. 37 Cuando ustedes digan algo, que sea “sí, sí”, o “no, no”; porque lo que es más de esto, proviene del mal.

(Reina Valera Contemporánea)

 

REFLEXIÓN: Jesús y el adulterio

Jesús extiende el significado de “no cometerás adulterio”, nuevamente profundiza hasta llegar al corazón, pasando por los sentidos del ser humano y exigiendo santidad de todo su cuerpo, ya que en esto se ven involucrados los ojos, las manos y la mente o imaginación.  

Hay un llamado radical de Jesús para mantenernos en pureza, ya seas hombre o mujer, Dios pide pureza en todo nuestro ser, debemos “cortar” lo que nos distrae o puede provocarnos a pecar, ¡No es un juego!

 

REFLEXIÓN: Jesús y el divorcio

 Lo primero que podemos darnos cuenta es que Jesús hace distinción entre adulterio y divorcio, ya que el primero no necesariamente debe llegar al segundo, ni las causas de divorcio son únicamente el adulterio.  De manera que con Cristo, el matrimonio puede superar una infidelidad, sin tener que terminar en un doloroso divorcio.

Jesús no motiva al divorcio sino que levanta murallas, dificultando que los hombres o mujeres tomen el divorcio como algo sencillo… Sin embargo en algunos casos es permitido.

 

REFLEXIÓN: Jesús y los juramentos

En su religiosidad los judíos no tomaban el nombre de Dios en vano, pero si lo que lo rodeaba, y eran propensos a exageraciones o a faltar a su palabra, mintiendo.   Dios nos llama a ser veraces (hablar con la verdad), y cumplir lo que hemos dicho.

No es casualidad que esto vaya seguido de haber hablado de infidelidad y divorcio, debemos cumplir y proteger el pacto matrimonial, pues de no hacerlo las consecuencias son terribles.

ORACIÓN:  

Señor Jesús ayúdame a vivir en santidad, a resguardar mi cuerpo, alma y corazón para tí y para mi cónyuge, protegidos en el vínculo del matrimonio, ayúdame a honrar el pacto matrimonial y a ser fiel, amén.  

 

MISIONES: Orar por Arabia Saudita  

Oremos por las familias saudíes, en el islam los hombres se pueden casar hasta con 4 mujeres, esto no es la voluntad de Dios, y trae problemas y dolor al corazón de la familia.   ¡Oh Dios!, Que los hombres saudíes puedan honrar a sus esposas e hijos y mantener el matrimonio como tú lo has establecido, que puedan amar a sus esposas como Cristo amó a su Iglesia y se entregó por ella, te lo rogamos Señor, amén.

 

 

CANTO: Un pacto con Dios – Rabito

 

 Hacemos hoy – Jesús Adrián Romero