Tentación de Jesús

1 Luego Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. 2 Después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. 3 El tentador se le acercó, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.» 4 Jesús respondió: «Escrito está: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.» 5 Entonces el diablo lo llevó a la santa ciudad, lo puso sobre la parte más alta del templo, 6 y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, lánzate hacia abajo; porque escrito está:

»“A sus ángeles mandará alrededor de ti”,

y también:

“En sus manos te sostendrán, para que no tropieces con piedra alguna.”»

7 Jesús le dijo: «También está escrito: “No tentarás al Señor tu Dios”.»8 De nuevo el diablo lo llevó a un monte muy alto. Allí le mostró todos los reinos del mundo y sus riquezas, 9 y le dijo: «Todo esto te daré, si te arrodillas delante de mí y me adoras.» 10 Entonces Jesús le dijo: «Vete, Satanás, porque escrito está: “Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.”» 11 Entonces el diablo lo dejó, y unos ángeles vinieron y lo servían.

 (Reina Valera Contemporánea)

 

REFLEXIÓN

Después de una hermosa manifestación de la gloria de Dios y el pronunciamiento a favor del Hijo amado.  El Espíritu Santo lleva a Jesús al desierto para que allí lo tiente el diablo.

Muchos de nosotros pasamos por desiertos: de soledad, escasez, pérdidas, etc., y es allí donde se muestra sobre qué estamos basados, es en el desierto donde se aguzan nuestros sentidos y debemos discernir entre las voces que escuchamos y que debemos hacer con ello.

Jesús mismo ayunó al principio de su ministerio, él sabía la importancia y eficacia del ayuno por lo que tomó esa arma poderosa que, aunque debilitado físicamente, no lo estaba espiritualmente y tuvo la fortaleza para mantenerse asido del Señor y de su Palabra para combatir en el día malo y habiendo acabado todo, seguir firme.

Si Jesús estuvo expuesto a tentaciones y ataques verbales de Satanás, nosotros también podríamos estarlo, ya sea directamente de Satanás o de alguno de sus demonios… Pero fiel es Dios, que no nos dejará ser tentados más allá de lo que podamos soportar, y junto con la prueba nos mostrará también la salida (1a Cor. 10:13).  Pidamos ayuda a Dios para que nos libre del mal.

Ante la prueba y la tentación Dios nos mostrará también la salida.  Elijamos la salida correcta!

El hecho de que esté escrito es (probablemente) porque Jesús se lo platicó a sus discípulos, Él les comentó de su tiempo de tentación, fué sincero con ellos y transparente, permitiendo que lo conocieran tal cual era.  ¡Seamos más como Jesús!

 

ORACIÓN: 

Señor ayúdame en mis tiempos de debilidad y ante las tentaciones, quiero ser fiel a tí Señor, ayúdame a ver la salida, aferrarme a tus Palabras y permanecer en tí; quiero ser transparente ante quienes me rodean, quiero ser como tú, amén.  

 

MISIONES: Orar por México

Como país hemos cedido a grandes tentaciones, de lujuria, doble sentido, albures, corrupción, ambición y poder desmedido, mentiras y culto a la muerte, Jesús perdónanos y rompe estas fortalezas que han encadenado a nuestra nación, ¡Jesús haznos libres! Tomamos la victoria sobre la tentación en el nombre de nuestro Señor Jesús, Amén..

 

CANTO: Revísteme – Alejandro del Bosque